Foto: Archivo
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El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva juzgó este jueves como una "atrocidad que no puede quedar impune" el homicidio de la concejal Marielle Franco en Río de Janeiro y que su situación judicial es algo "pequeño" frente al caso que conmociona a Brasil.

"Tenemos que hacer de este acontecimiento una profesión de fe para no permitir que otras atrocidades como estas ocurran en cualquier rincón del territorio nacional", dijo al participar de un encuentro parlamentario internacional en Salvador, Bahía, como parte del Foro Social Mundial.

El ex presidente recibió solidaridad internacional y de los movimientos sociales frente a la condena por corrupción que puede llevarlo a la prisión en las próximas semanas, en caso de que la Suprema Corte no acepte un hábeas corpus.

"Mi problema es pequeño al lado de la atrocidad que hicieron con esta chica de 38 años", dijo Lula a lado del gobernador de Bahia, Rui Costa, del Partido de los Trabajadores.

La activista social, socióloga nacida en la favela de Maré y defensora de los Derechos Humanos pertenecía al Partido Socialismo y LIbertad (PSOL) y fue acribillada junto con su chofer cuando volvía de un encuentro con jóvenes negras en el centro de Río de Janeiro.

Fuente: Tiempo Argentino