La historia de Maxy se viralizó y muchos se solidarizaron con él.
La historia de Maxy se viralizó y muchos se solidarizaron con él.

Con el objetivo de darle una mano a Maxi, el vendedor de sanguches que fue detenido el jueves pasado en Once por “venta ambulante”, se convoca a un “sanguchazo” para este martes a las 12 frente a la comisaría 7ma. Trabajar para comer, comer para defender el trabajo”, es el lema de la convocatoria.

En las últimas semanas se conocieron varios casos de pequeños vendedores ambulantes que sufrieron a mano de la Policía multas, el secuestro de su mercadería y muchos otros abusos que cercenan su derecho a trabajar por un mínimo ingreso diario. La cara visible de este tipo de hechos fue Maxy, a quien un vecino retrató y luego twitteó el teléfono del joven para que pudieran ayudarlo.

En la Comisaría, el miércoles deberán entregarle el canasto que le fue decomisado donde además lo multaron por violar el artículo 83 del Código Contravencional, que castiga con multas el uso indebido del espacio público, y se le secuestró la mercadería porque no contaba con los controles bromatológicos. Maximiliano Gómez recuerda aún ese día:

“Yo estaba caminando por las calles de Once, como hago siempre, y me para un patrullero. Me piden el documento y como no lo tenía me dijeron que me iban a tener que secuestrar la mercadería”.

Tenía unos 45 sandwiches, que vende a 50 pesos cada uno, pero asegura que lo que más le dolió fue que le sacaran la canasta, que la había comprado en Córdoba y que por su tamaño es difícil de conseguir en Buenos Aires.

“Cuando me sacaron la foto, la verdad que estaba triste, me sentí mal, pero quiero aclarar que no me llevaron preso. Un vecino tomó una foto en el momento del decomiso que se viralizó especialmente en Twitter, donde un usuario le pidió permiso para publicar su celular y le llovieron pedidos.

Maxi aprovechó el acto en Plaza de Mayo por el 24 de marzo y junto a la familia de su novia colocaron un gazebo y pudieron vender gran cantidad de sandwiches de salame cordobés y queso.

Fuente: Tiempo Argentino