Nahir Galarza lleva casi 4 años en la cárcel. La joven fue condenada a cadena perpetua por el crimen de su novio  Fernando Pastorizzo en Gualeguaychú.

Su abogada, Raquel Hermida Leyenda, asegura tajante que la joven de 22 años "tiene menos derechos que cualquier imputado de femicidio".

Según la abogada, la rutina de Nahir comienza a las ocho de la mañana igual que el resto de las presas. En los horarios de comida consume lo mismo que las demás, aunque en alguna que otra ocasión le encarga a su madre que le lleve algo puntual.

Las visitas que recibe de sus familiares y algunas pocas amigas son cada 15 días y se turnan para ir a verla.

La letrada aseveró al diario Crónica que, a diferencia de las demás reclusas, Nahir no tiene celular, debido a que se lo sacaron desde el servicio penitenciario tras acusarla de tomar fotos. De tal manera, tiene establecido un horario con tiempo limitado de comunicación.

“La lectura y la escritura son dos actividades canalizantes para Nahir”. Aunque en la celda que comparte junto a otras tres internas, también tiene una bicicleta fija que de tanto en tanto usa para hacer actividad física.

Aseguran que “la joven ya se hizo la idea que el penal será su hogar de aquí a un largo tiempo, por eso no abandona sus estudios de inglés y Psicología, más allá que sus padres toda la vida quisieron que estudiara Derecho”.

De acuerdo a lo que refiere su abogada, Nahir es tomada como blanco "de acoso total" por las demás detenidas quienes “la buscan, la patotean, y la provocan permanentemente".


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