Oscar Castillo visitó la redacción de Primera Línea para comentar que junto a su compañero Martín Maidana, corrieron la carrera que se realiza hace ya más de 10 años en Tilcara, llamada “Conociendo la Pachamama”, a la cual se asciende a 4000 metro de altura por caminos de cerros.

En el evento participan alrededor de 7 países y parte desde 2500 metros de altura, está abalada por la Agencia Internacional de Carreras de Trail y otorga puntos para Mont Blanc, (Francia), una de la mayores competencias a nivel mundial.

“La carrera es de autosuficiencia y el recorrido está medianamente marcado, tenés que llevar tu agua y tu comida porque no hay en el camino, ya que tener un puesto de hidratación con gente dándote agua o fruta a 4000 metros de altura, no creo que lo puedan hacer”, dijo.

La carrera se realiza rodeando todos los cerros por caminos de cornisa de menos de un metro con piedras sueltas. Se atraviesa Tilcara, pasando por San José y termina en Maymará.

“Me encontré de regalo con un sexto puesto en general y cuarto en mi categoría. Martin uno más atrás, séptimo y quinto. Esta carrera se realiza por categoría de edad, ésta abarcaba de 18 años a los 45. No fuimos con la cabeza en competir y ganar, pero ni cerca lo había planeado a esto. Yo quería competir y terminarla bien. Esto fue el broche de oro de una semana espectacular en el norte” reconoció Castillo.

El entrenamiento es duro y se divide básicamente en tres etapas: juntar kilómetros para que tu cuerpo se acostumbre a este "castigo".  Una buena alimentación previa a la carrera, mucho carbohidrato, mucha hidratación y después el trabajo de cabeza que para él representa "más del 50 por ciento de esto”.

 

La mayor dificultad con la que se encuentran en este tipo de competición es la altura. Según comentó, cada 1800 metros que uno asciende, se reduce un 12 por ciento la capacidad respiratoria. “Nosotros estábamos a 2500 metros de arranque, por lo que sacamos la cuenta y cuando llegamos a 4000 respirábamos con el 15 por ciento del pulmón”.

“Uno siente que no tiene sed o necesidad de tomar agua, pero sí o sí tenés que hacerlo porque tu cuerpo se deshidrata mucho a esta altura. Tenés que consumir también alguna cosita que ayudan a la hidratación”, indicó.

Castillo y Maidana estimaron realizar la carrera en cinco horas y media o seis, que era lo primero que habían pensado, pero una vez que llegaron a ese punto, decidieron continuar r porque les había ido bien. “Fuimos dos horas y media más rápido. A mí me dio un pequeño calambre cuando estaba por cruzar el arco, así que entré saltando en un solo pie”, reconoce.

Esto le abre la posibilidad de continuar con otras competiciones que se realizan en el país, como el cruce que se lleva a cabo con Chile. Por ahora piensa que puede cerrar su año con una carrera que se realiza en Empedrado, (Corrientes) y comenzar a proyectar. “hay proyectadas algunas carreras fuertes, grandes como ésta. Ya estoy preinscripto y la voy a hacer el año que viene en junio, a la ultra Trail Guaraní que se hace en Paraguay”, confesó.

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