Quiero expresar públicamente la preocupación por las medidas adoptadas en nuestra actividad, que está atravesando despidos y licencias con reducción de salarios.
Sabemos que el país enfrenta una realidad económica compleja y que las empresas no están exentas de esa dificultad. Sin embargo, consideramos injusto que se pretenda resolver la crisis trasladando todo el peso sobre los trabajadores.
Nuestros sueldos son modestos y, en la mayoría de los casos, representan la única fuente de ingreso en el hogar. Una reducción de los mismos significa no poder cubrir necesidades básicas como alimentación, alquiler, transporte y servicios.
Las últimas mediciones arrojaron que:para una familia tipo de cuatro integrantes, en Chaco se necesitó un ingreso de $1.160.780 en agosto de 2025 para no caer en la pobreza.Vivimos, consumimos en Chaco, pagamos nuestros impuestos y contribuimos a la economía local.
La Ley de Contrato de Trabajo, en su artículo 223 bis, establece que toda suspensión debe acordarse con el sindicato y ser homologada por el Ministerio de Trabajo.
No obstante, lo que observamos es que muchas veces estas medidas se implementan de manera unilateral, sin transparencia ni consulta real a quienes resultamos más afectados.
En el caso de la empresa en la que me desempeño, el sindicato de Empleados de Comercio no tiene delgados que nos representen ni atiendan nuestras inquietudes.
Ante este escenario, apelo a la intervención de las autoridades laborales y la apertura de instancias de diálogo genuinas entre empresas, sindicatos y trabajadores antes de que la situación se profundice.
No pido privilegios, sino la aplicación efectiva de las normas vigentes y la construcción de soluciones que permitan sostener tanto la continuidad de las fuentes de trabajo, como la dignidad de quienes, día a día, damos lo mejor en nuestro puesto.
Creo firmemente que es posible encontrar alternativas más justas: planes de asistencia estatal para las empresas en crisis, acuerdos con el sector sindical que garanticen un salario digno, y controles efectivos que eviten abusos. La salida no puede ser siempre a costa del trabajador.
Hago un llamado a la responsabilidad social de las empresas, a la sensibilidad de las autoridades y a la solidaridad de la comunidad para que nuestra situación no quede invisibilizada. El trabajo es un derecho y debe ser protegido, incluso, y sobre todo, en tiempos de crisis.
Atentamente,
Hernán Alejandro Escobar DNI: 30670535
