Chris McCabe estaba recogiendo un artículo del congelador en su carnicería, cuando una ráfaga de viento le jugó una mala pasada. El aire cerró la puerta de la heladera, y McCabe quedó encerrado en el interior a una temperatura de -4 grados.
El carnicero británico, que accidentalmente se quedó encerrado dentro del congelador de su carnicería, consiguió salir utilizando una morcilla congelada. Para que luego digan que este tipo de alimentos son malos para la salud.
Finalmente logró escapar al golpear la cerradura con una morcilla helada, que eventualmente cedió y el señor McCabe salió libre.
McCabe, un padre de cuatro hijos de Totnes, Devon, dijo: “La morcilla me salvó la vida, sin lugar a dudas. Nadie podía oírme golpear.
“La morcilla fue lo mejor para presionar el botón. La usé como si la Policía usara arietes para romper las cerraduras de las puertas, eso es lo que hice con la achura”, agregó.
“Fue sólido, puntiagudo y pude darle mucho peso. Tengo mucha suerte, vendemos cerca de dos o tres cada semana y esa fue la última en llegar”, indicó.
McCabe dijo que el viento cerró la puerta detrás de él y descubrió que el botón interno de la puerta se había congelado.
Miró a su alrededor en busca de algo para salvarlo, pero no pudo encontrar nada: el cordero era demasiado grande y la carne no tenía suficiente agarre. El carnicero dijo que casi había perdido las esperanzas cuando vio la última morcilla.
El Sr. McCabe esgrimió el kilo y medio de morcilla y presionó el botón de la puerta antes de lograr liberarse en el tercer intento.
La morcilla cuesta £7,95 por kilo (unos $222), describiéndolo como el “acompañamiento perfecto para un desayuno frito”.


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