Carbón Blanco: Pidieron penas de entre 5 y 18 años a los acusados de lavar dinero

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Una presunta banda que se dedicada al lavado de dinero proveniente del narcotráfico está siendo juzgada en el Tribunal Oral Federal de Resistencia desde octubre del año pasado. Se trata de parientes y un socio del fallecido abogado Carlos Salvatore, quien fue hallado culpable de traficar cocaína a Europa camuflada en bolsas de carbón vegetal por un monto aproximado de 200 millones de euros.

El juicio está en su tramo final y este jueves la fiscalía realizó su alegato. El mismo duró seis horas y se solicitó a los jueces que condenen a la esposa de Salvatore, Silvana Susana Vallés, a una pena de 15 años de prisión; a su hija, Carla Yanina Salvatore D’ursi, a 5 años; a su suegro, Santiago Vallés, a 15 años y a su socio y mano derecha de Salvatore en el blanqueo de dinero en el exterior, Ricardo Gassan Saba, a 18 años de cárcel.

El fiscal General, Federico Carniel, comentó que el alegato de la defensa se realizó el jueves y duró aproximadamente 6 horas.

“Nosotros pudimos demostrar que entre 2003 y 2012, Salvatore llevaba cocaína a Europa y mencionamos cuáles eran los expedientes en los que Salvatore era parte. Después cuando nosotros tuvimos por acreditado que a él le ingresaba dinero sucio de la venta de droga, nosotros le hicimos saber al tribunal que acreditamos que la manera de blanquearlo era a través de la creación de empresas y compra de inmuebles y vehículos a través de esas empresas. Así construyeron edificios, crearon fideicomisos, compraron autos de alta gama y todo lo que quedó acreditado. Más de 15 propiedades como mínimo”, mencionó Carniel.

“Y después acreditamos que los imputados tenían conocimiento que la plata que ellos invertían y propiedades que administraban se hacía con plata sucia. Ellos no podían desconocer que Salvatore era narcotraficante y que esa plata era sucia”, aseveró.

Carniel anticipó que este jueves será el turno del alegato de la defensa de los imputados y consideró que antes de fin de mes podría haber una sentencia.

La causa

La causa fue elevada a juicio oral a mediados de 2017 por la entonces jueza federal de Sáenz Peña, Zunilda Niremperger –hoy en el Juzgado Federal Nº 1 de Resistencia-, quién tuvo por acreditada la hipótesis delictual trazada desde el comienzo de la compleja y extensa investigación llevada adelante por la Fiscalía Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, a cargo del fiscal Carlos Sanserri -ya jubilado-, con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), a cargo de los fiscales Gabriel Pérez Barberá y Laura Roteta, esto es, la existencia de una organización liderada por Salvatore y conformada por personas de su extrema confianza que utilizaba una compleja red de sociedades comerciales para aplicar las millonarias ganancias producidas por el contrabando de cocaína a Europa.

Delitos precedentes

En cuanto a las actividades ilícitas generadoras de las ganancias, el auto de elevación a juicio enumera y describe siete hechos delictivos: una estafa procesal y seis vinculados al contrabando de estupefacientes agravado.

En relación a estos últimos, el fallecido abogado Salvatore cursaba una condena a 21 años dictada en septiembre de 2015 por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia, que lo consideró el responsable de organizar la asociación ilícita que envió más de una tonelada de cocaína a Portugal y España escondida en containers que contenían carbón vegetal, mientras que otros cuatro acusados recibieron penas de entre 12 y 19 años.

En forma paralela, el líder de “Carbón Blanco” enfrentaba otros procesos judiciales por su responsabilidad en hechos de contrabando internacional de estupefacientes. En todos los casos ocupó un rol central: el de organizar, estructurar, dirigir y financiar los “mega-embarques” que partían desde Campana, Zárate o Rosario con destino a Europa, con el material estupefaciente acondicionado en cargamentos de carbón vegetal o pulpa de fruta.

Tal como había sido descripto en el correspondiente requerimiento de elevación a juicio presentado por la Fiscalía y Procelac, la titular del Juzgado Federal de Presidencia Roque Sáenz Peña estableció con detalle el modus operandi utilizando por la organización para canalizar al sistema económico formal una importante masa de activos generada por el contrabando de estupefacientes.

En este sentido, el mecanismo consistió en la constitución de un complejo entramado de sociedades comerciales sin actividad real, creadas al solo efecto de inyectar el constante flujo de dinero proveniente del narcotráfico, disimulando así el origen delictivo del mismo.

El propio Salvatore ocupaba un rol central en las sociedades pantallas o designaba a personas de su círculo íntimo, como su esposa o su suegro, reservándose en general -al menos- el cargo de director suplente, el cual traspasó a su socio Gassan Saba y a su hija Carla Salvatore ante la inminencia de su detención.

Otra de las características principales de la operatoria tiene que ver con la amplia diversificación de actividades económicas, que van desde la construcción de edificios en la ciudad bonaerense de Mar del Plata hasta la producción cinematográfica.