Los camioneros de la provincia de Santa Fe enfrentan una nuevo problema durante la pandemia. Primero fue cuando ingresaban a Santiago del Estero y les precintaban las puertas para que no desciendan mientras circulaban por esa provincia. Ahora el problema es con Chaco. Una disposición del gobierno de Jorge Capitanich les impide ingresar sin carga a esa provincia. 

En los últimos días, trabajadores del transporte que fueron a cargar mercadería a Chaco resultaron amenazados y hasta golpeados. El malestar por las agresiones derivó ayer en un corte en la ruta nacional 11, a la altura de Las Toscas, ubicada a escasos 40 kilómetros del límite interprovincial.

El secretario general del Sindicato de Camioneros de la provincia de Santa Fe, Sergio Aladio, señaló que la medida fue un reclamo para poder “circular libremente” por Chaco, y un repudio a “las agresiones” recibidas. Aclaró que no se trató de “un corte, sino de asambleas cada dos horas, en las que se interrumpió el tránsito pesado”.

La disposición del gobierno de Chaco, que alteró los ánimos de los camioneros, es la restricción del ingreso a esa provincia de “los transportes de todo tipo de cargas que pretendieran hacerlo vacíos y/o sin transportar carga alguna”. Se aclara que sólo se permitirá circular al chofer que resida en Chaco o a los transportes “cuya base operativa estuviera radicada en el territorio de la provincia”.

Aladio sostuvo que la “resolución que firmó el subsecretario de Transporte de Chaco la hizo en conjunto con las empresas de transporte. Este es un conflicto de empresarios, no de trabajadores”.

“Estos mismos transportistas, dueños de las empresas de transporte, empezaron a generar incidentes con los camioneros de otras provincias, incluidos los de Santa Fe, que son los que en su mayoría van a cargar a Chaco. A los camiones cargados les abren las boquillas. Y hay denuncias de trabajadores que fueron golpeados”, contó Aladio.

Un caso testigo fue el de un camionero de 64 años que la semana pasada ingresó a una estación de servicio de Chaco para cargar combustible y fue interceptado por 15 personas que se movilizaban en cuatro camionetas. El hombre fue golpeado a patadas y trompadas.

La bronca por esa y otras agresiones se trasladó a la provincia de Santa Fe. El fin de semana, sobre la ruta nacional 11, camioneros interceptaron un transporte proveniente de Chaco que se dirigía al puerto de Rosario. En represalia por lo que vienen sufriendo, le abrieron las boquillas, derramando la carga de soja .

“Una persona que está a cargo allá del sindicato fue a asistir a ese trabajador y lo acompañó para garantizarle la seguridad y vuelva sin problemas al Chaco. Esta es una situación muy compleja. Estamos tratando de lograr controlar el malestar. Aparte hay muchos trabajadores autoconvocados que son propietarios de los camiones, y no choferes, muy enojados”, señaló Aladio.

El dirigente gremial dijo que mantuvo conversaciones con la subsecretaria de Transporte de la provincia, Juliana Armendáriz, con el subsecretario de la Agencia de Seguridad Vial, Osvaldo Aymo, y el subsecretario de Seguridad Preventiva, Diego Llumá. La expectativa es que el gobierno provincial gestione con sus pares de Chaco para que queden sin efectos las restricciones.

“Hay que buscar una solución rápida para que no se transforme en un conflicto mayor. Hay trabajadores que están diciendo que van a ser más duros con el tema de los ingresos de transportes a la provincia si no aparece una respuesta”, alertó Aladio, que no descartó que hoy vuelvan a manifestarte en Las Tocas.

“Lo único que nos interesa es la libertad de circulación en cualquier provincia, y de hacerlo sin problemas”, reiteró.

Fuente: La Capital


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