Este 1 de agosto se celebró el Día de la Pachamama, un festejo que tiene ancla en los pueblos originarios de América Latina y en el que se suelen hacer ofrendas para festejar la tierra que varían de acuerdo a la región.

Pero tras esa jornada surgió en Bolivia una insólita denuncia que vino de parte de un hombre de 30 años.

Según dijo, después de haber bebido junto a un amigo hasta quedar inconsciente, despertó en el interior de un cajón y cubierto de tierra en un terreno baldío de Achacachi, un pueblo que está a 100 kilómetros de La Paz, la capital del país.

De acuerdo a su relato, lo quisieron usar de “sullu”, es decir, como una ofrenda a la Pachamama.

“Hemos ido a bailar, yo soy guía y ya no me acuerdo. Lo único que recuerdo es que pensé que estaba en mi cama y me he levantado para ir a orinar y ya no he podido moverme más, y cuando he empujado el ataúd apenas he roto el vidrio y por el vidrio ha empezado a entrar tierra y así he logrado salir.

Me han enterrado”, declaró Víctor Hugo Mica Álvarez, citado por los diarios bolivianos. Al contar su relato, al hombre se lo vio herido y cubierto de polvo.

En esos medios precisaron que él se desempeña como bailarín de una fraternidad de tobas. En su versión explicó que este amigo con el que estaba lo invitó a tomar unas cervezas durante un evento que se conoce como Pre Entrada de Villa Victoria, donde se suele hacer una promesa a la virgen y también hay bailes. Después de eso, manifestó haber perdido el conocimiento.

También remarcó que en la zona había una construcción a medio hacer y que por eso él entendía que lo quisieron usar como ofrenda. “Me han querido meter de sullu”, dijo a la prensa.

En el momento en que logró escapar, le pidió ayuda a un joven que lo llevó a una estación de la Policía.

Se quejó, sin embargo, porque en esa central los uniformados no le dieron la ayuda que esperaba y por eso ahora pide el esclarecimiento de la situación.

En las distintas comunidades, la fiesta de la Pachamama se vincula al concepto de cerrar ciclos, renovarse y comenzar nuevos proyectos, y a agradecerle a la Tierra por la protección y por lo que ofrece diariamente.

En la Argentina, por ejemplo, un ritual que está extendido es tomar caña con ruda en ayunas durante la madrugada del 1 de agosto para así obtener protección y buena salud. Esta bebida generalmente se prepara y se consume recién al año siguiente.

Fuente: La Nación


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