“Lamento que haya pasado todo esto y que recién ahora haya salido a la luz siendo que venía pasando desde marzo”, dijo hoy Gladys Edith Ríos, supervisora de enfermería del Hospital Materno Neonatal Ramón Carrillo, de la ciudad de Córdoba, donde se investiga la muerte de 10 bebés que nacieron sanos.

En una entrevista con El Doce TV, la enfermera habló de “una mano negra”, cuestionó el accionar de la directora del centro de salud, que fue apartada de su cargo y que parte del personal vivió con “angustia” durante los últimos meses cuando se fueron sucediendo las muertes de los bebés.

Según Ríos, las víctimas “tenían buen peso y eran de mamás controladas. Ahí se desencadena esto que yo llamo como ‘noche de terror’”. Además, contó que todas las muertes se dieron en un mismo sector: “En el internado de la planta baja donde se atienden a todos bebés sanos”.

Tras las primeras dudas, la enfermera contó que se comenzó un proceso de averiguaciones internas: “entrevistaban al personal a puertas cerradas, decían que teníamos que quedarnos calladas porque estaba en investigación. No nos daban la posibilidad de hacer una defensa a favor de las mamás”.

Sin dar detalles, Ríos aseguró que vio “cosas espantosas”. Además, explicó que ante las sospechas por la cantidad de muertes les hicieron retirar lotes completos de vitamina K, a pesar de que “no estaban vencidos”.

“Pusimos lotes nuevos y en el único lugar donde ha pasado esto es en el Hospital Materno Neonatal”, remarcó la enfermera y comparó: “¿Por qué no pasó en el Misericordia que se dedica al mismo trabajo nuestro?”.

La supervisora también pidió “que la Justicia haga realmente justicia por estos bebés que no tienen nada que ver. La directora tendría que haber tomado cartas en el asunto antes”.

Ante la consulta de si, previo a la investigación judicial se apartó a trabajadores o se iniciaron sumarios internos, respondió:

“Solamente dos chicos que han sido excelentes en su trayectoria. Nunca los he visto fuera de su lugar de trabajo, no creo que hayan sido capaces de realizar este tipo de actividades o de ‘genocidio’, así lo llamo porque para mí ha sido un ‘genocidio’". 

Se sumaron más denuncias

La muerte de los bebés nacidos sanos entre marzo y junio, que es investigada por la Justicia, sumó en las últimas horas nuevas denuncias, y el ministro de Salud provincial, Diego Cardozo, dijo que esos desenlaces mortales “no son algo habitual” y pidió “castigar con todo el peso de la ley” a los responsables.

María, una mujer que tuvo una bebé el 6 de junio último en ese centro de salud, manifestó que su hija nació sana en la franja que ocurrieron los fallecimientos pero sufrió lesiones que no le fueron explicadas.

“Mi hija nació bien. Horas después cambió de color y se puso fría. El enfermero me dijo que era normal y se fue”, relató a El Doce TV de Córdoba y añadió que ante el alerta de que otro recién nacido también se había descompensado los médicos se acercaron y cuando observaron que la bebé no estaba bien se la llevaron.

“Me devuelven a mi hija estabilizada y con un hematoma en la espalda, que no lo tenía cuando se la llevaron”, aseguró y agregó que por esa lesión estuvo internada más de 20 días debido a una “necropsia” que se le formó en la espalda.

La mujer señaló que los médicos intentaron culparla y acusarla de haber golpeado o quemado a la bebé, quien hoy se encuentra bien, pero realiza un tratamiento dermatológico por la cicatriz en la espalda.

La abogada Daniela Morales, que representa a la mujer, dijo que pidió al fiscal Raúl Garzón, a cargo de la investigación por la muerte de los bebés, que sume el caso al expediente “para determinar si hubo mala praxis o intencionalidad”.

Además, pidió que la familia de la bebé sea admitida como querellante particular en el proceso para que “se busque la verdad y se haga justicia”.

Según el funcionario judicial, se trabaja sobre “varias hipótesis”, entre ellas la de “mala praxis, homicidio o negligencia”, entre otras líneas como la posibilidad de que las muertes hayan sido causadas por algún “virus hospitalario”.

“Se descartan hipótesis como complicaciones de vacuna, medicación o, estado de los medicamentos porque se administra la misma medicación en todos los hospitales. Esto es algo muy acotado y muy puntual”, sostuvo Garzón.

En tanto, la cartera de Salud resolvió ayer separar de sus cargos a las autoridades del centro de salud, abrió un sumario administrativo interno y suspendió preventivamente a 23 empleados.

Fuente: La Nación| Télam


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