Al menos 51 personas murieron y 24 resultaron heridas en un incendio registrado durante un motín en una cárcel de Tuluá, en el centro-oeste de Colombia, informó el director del servicio penitenciario nacional.

El motín empezó a las 2 de la mañana de este martes en la cárcel de mediana seguridad de este municipio, ubicado en el departamento del Valle del Cauca, cuando los internos prendieron fuego colchones durante una pelea.

"Esta situación fue provocada por una riña que se suscitó entre dos privados de la libertad. Uno de los internos prendió fuego -estaba furioso, molesto- a una colchoneta, lo que provocó esa conflagración", indicó el ministro de Justicia, Wilson Ruiz.

El incendió afectó solo uno de los patios de la cárcel. Las llamas se extendieron por un pasillo y alcanzaron las demás colchonetas de los presos.

El general Tito Castellanos, director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), precisó que entre los heridos hay seis guardias penitenciarios, que trataron de auxiliar a los prisioneros.

Los guardias trataron de controlar el incendio con extintores y lograron sacar con vida a decenas de presos, "si no el resultado hubiese sido peor del que tenemos actualmente", enfatizó Castellanos.

"El cuerpo de bomberos de Tuluá ya controló la situación", agregó.

El presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas en Twitter y llamó a "un replanteamiento completo de la política carcelaria de cara a (...) la dignificación del preso".

"El Estado colombiano ha mirado la cárcel como un espacio de venganza y no de rehabilitación", agregó el líder de izquierda, que asumirá la presidencia el 7 de agosto.

El presidente saliente de Colombia, el conservador Iván Duque, lamentó el hecho y pidió que se lo investigue.

"Lamentamos los hechos ocurridos en la cárcel de Tuluá. Estoy en contacto con el @DInpec, Gral. Tito Castellanos y he dado instrucciones para adelantar investigaciones que permitan esclarecer esta terrible situación. Mi solidaridad con las familias de las víctimas", escribió en Twitter.

El motín ocurrió en el pabellón número 8 de la cárcel, donde había cerca de 200 presos. La prisión de Tuluá alberga a 1.267 reclusos, según Castellanos, por lo que su capacidad máxima está superada en un 17%.

Forenses trabajaban ya en la identificación de las víctimas, informaron medios.

A las afueras del penal, decenas de personas angustiadas esperaban noticias sobre sus allegados.

"No sé nada. Los del Inpec no quieren dejar entrar", dijo entre lágrimas a Caracol Televisión María Eugenia Rojas, madre de uno de los internos que se encontraba en el pabellón donde se inició el motín.

Se cree que el aparente motín es de los más sangrientos de la historia reciente de Colombia.

En marzo de 2020, 24 internos murieron y más de 100 resultaron heridos en una cárcel de Bogotá, la capital, en una revuelta para pedir medidas de protección contra el coronavirus.

El sistema penitenciario de Colombia alberga a 97.426 presos. La sobrepoblación es de 16.251, según el Inpec.


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