Un estudio realizado por el Observatorio de Género del Instituto de Proyección Ciudadana a través de una muestra de casi 17 mil mujeres arrojó preocupantes resultados sobre el acoso callejero en la Ciudad de Buenos Aires: El 75% de las encuestadas confesó que se sienten alertas al momento de salir a la calle y una de cada cinco reconoce condicionar su vestimenta por temor a ser víctima de acoso.

Pero eso no es todo. Un dato que reveló esta encuesta  debe alertar a la sociedad, ya que casi el 65% de las mujeres consultadas aseguraron haber sufrido su primer acoso entre los 12 y los 15 años. Y el 25% de las encuestadas fueron acosadas cuando tenían entre 7 y 11. En otras palabras, el 90% de las encuestadas padeció este calvario siendo menor de edad.

Sólo el 2% aseguró no haber sufrido acoso. Aunque el estudio revela que en el 99% de los casos, las mujeres recibieron silbidos o les tocaron bocina, y casi el mismo porcentaje fue víctima de un gesto vulgar.

Como si esto fuera poco, la mitad de las encuestadas asegura que desconocidos le mostraron las partes íntimas o se masturbaron frente a ellas, mientras que el 60% confesó haber sido seguidas, haber recibido un comentario sexista o haber sido interpeladas para obtener su teléfono o coordinar una cita.

Por último, casi cinco de cada 10 mujeres reconocieron que recibió tocamientos con intenciones sexuales. Y el 20% confesó haber sido víctima de un ataque físico.

Los resultados que arroja esta encuesta deberían ser tenidos en cuenta por el Estado y la Justicia, ya que, a poco de cumplirse tres años de aquella primera marcha de #NiUnaMenos, las víctimas de violencia de género siguen ocupando un lugar preocupante en nuestra sociedad. Y la sociedad aún espera una respuesta.