Afirma que la policía mató a patadas a su hijo y ahora espera justicia

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Osvaldo Ponce de León visitó la redacción de Primera Línea para hablar sobre la muerte de su hijo Sebastián Ponce de León, que se produjo el 10 de febrero de este año en el hospital Perrando. Según el hombre, policías de la Comisaría 1º de Barranqueras lo detuvieron, lo patearon y lo torturaron.

Hasta el momento, la causa está caratulada como Muerte Dudosa y por eso, con nuevas pruebas aportadas, la Provincia como querellante y una reautopsia realizada recientemente al cuerpo, espera que se cambie a Homicidio.

Osvaldo habló de un “gran encubrimiento” que comenzó con “un certificado que todavía no aparece y dice paro cardiorrespiratorio”, como causante de la muerte de Sebastián.

Todo “comienza ya desde la oficina de prensa de la Jefatura de Policía del Chaco, donde a través de sus gacetillas van direccionando la información para tratar de quitarle peso y volumen”, al caso. En ellas establecen que la muerte “se produjo posiblemente por una enfermedad preexistente”, pero los familiares de Sebastián han demostrado, con su obra social, que no tuvo necesidad de usar su medicina prepaga en ningún momento, al menos en los últimos meses.

Osvaldo dijo que a las gacetillas de la policía “le faltó decir que por la golpiza que recibió se le paralizaron los pulmones y le produjo rotura de tejidos”, gracias a los “metesuela”, como se hacen llamar los policías “que solucionan todo con sus borceguíes”.

Todo esto le provocó la destrucción masiva de tejidos musculares, que produjo una enzima que envenenó la sangre de todo el cuerpo y dañó los riñones.

El hecho

El 31 de enero pasado el mediodía, un llamado a la policía de Barranqueras daba cuenta de una disputa familiar en una vivienda. Según la misma policía, habría habido un caso de violencia de género en el que estuvo implicado Sebastián, pero dicho comenzó a tener algunas fallas notables.

“En los libros policiales hay hasta 2 horas de diferencia”, con respecto al traslado, incluso se observan incongruencias con el recorrido del GPS del vehículo que lo llevó primero hasta Medicina Legal y luego hasta el Perrando.

Para Ponce de León, el encubrimiento de la muerte de su hijo es institucional, puesto que  hay ocultamiento en Medicina Legal, (sanidad policial), que está en manos de un médico policial. “¿Cómo va el medico policial certificar un estado de salud de una persona golpeada por la propia policía? Es ir en contra de sus propios pares.  Entonces lo derivan directamente al hospital Perrando. Ellos dijeron que no se dejó atender, pero no fue atendido”.

“La versión policial habla de una supuesta violencia de género. Se llamó a la policía que vino y le pegó esta golpiza a Sebastián” y cuestionó la veracidad de tres testigos que “emplean las mismas palabras en el mismo sentido”.

Esta versión también involucraría a una presencia que no fue identificada todavía y que habría ingresado “donde estaba desarrollándose la reyerta familiar y lo golpeó y lo pateó y lo torturó y después volvió a saltar la verja de dos metros y algo y se fue”.

Es decir que habría un NN que “lo castigó, cosa que la policía no lo dejó asentado en ningún lado” y luego se escapó de la escena.

Al caso lo tomó la Fiscalía Nº 15 por el desorden que hubo, luego, cuando Osvaldo hizo la denuncia por torturas, la toma la Fiscalía Nº 2 y de ahí pasó a la Fiscalía Especial de Derechos Humanos, a cargo del doctor Turraca, que ni bien la recibió el caso tomó 5 medidas de requerimiento del manual, pero después “durmió durante 55 días el expediente”.

“No recibía al abogado querellante, no proveía los requerimientos que se le solicitaban y 55 días después se declara incompetente”, lamentó. No obstante, el procurador adjunto doctor Hugo Miguel Fonteina, “con mucho criterio, lo analiza, le otorga al equipo Fiscal Coordinador C el caso y sugiere unas cuantas medidas a tomar y que no se tomaron en la Fiscalía anterior”.

Miembros del Comité de Prevención de la Tortura, Otros Tratos y Penas Crueles, Inhumanos y/o Degradantes (CPT) mantuvieron una reunión con familiares de Sebastián Ponce De León.

El caso estaría encaminado

“En dos días hizo lo que la fiscalía de Derechos Humanos no hizo en 55 días. Eso nos dio una expectativa mayor, nos dio una posibilidad mayor de llegar y lograr la Justicia” remarcó.

Fue allí que se decidió realizar una reautopsia al cuerpo de Sebastián. Para extraer el cajón del cementerio de Barranqueras, se dispuso una custodia por parte de Gendarmería que acompaño hasta la morgue del hospital Perrando.

Del informe se desprende que “Sebastián fue torturado y asesinado con la metodología que emplea la fuerza policial”.

Es tal el caso, que la provincia tomó parte como querellante en la causa. El abogado por parte de la familia es el doctor Hugo Antonio Fernández Liras. En tanto que la Comisión Permanente de Lucha Contra la Tortura y los Malo Tratos, tiene como representante al doctor Roberto Sotelo. Por el gobierno de la provincia del Chaco, (decreto 1263) está presente la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, a través del doctor Kevin Nielsen.

Si bien la carátula es todavía Muerte Dudosa, “creemos que con todos los aportes que tenemos más la reautopsia efectuada, estamos y anhelamos que podría llegar a cambiarse a homicidio y recién ahí la Oficina de Control Institucional (OCI) de la Policía tomaría medidas contra los policías implicados. Esto sería, apartarlos de sus cargos.

Hasta el momento, los implicados serían tres móviles, “uno que anda sin GPS”, y 8 policías, algunos de los cuales “andan sin su identificación pectoral”.

Osvaldo adelantó que dos querellantes solicitaron la prisión preventiva de los oficiales pero “todavía el OCI no se decide” a desafectarlos.