En 2018 después de una serie de medidas de fuerza que culminaron con 6 semanas de paro y movilizaciones masivas en todo el país los docentes universitarios alcanzaron un aumento salarial del 25% en promedio.

Sin embargo este porcentaje, que incluía cuotas y montos en negro, se mostró totalmente insuficiente ante una inflación cercana al 48% anual. Es por ello que A mediados de enero de 2019 se activó una cláusula de revisión que obligaba al gobierno a compensar el desfajase inflacionario.

En este marco, las autoridades del Ministerio de Educación decidieron otorgar un 5% de aumento en negro a ser cobrado en febrero.

Ante la enorme pérdida del poder adquisitivo que esto implica, la Asociación de docentes e investigadores de la Universidad Nacional del nordeste (Adiunne) realizó asambleas y consultas para determinar qué tipo de medidas de fuerza se implantarán para hacer frente a este grave ataque contra la educación pública.

En concreto, se definió llevar al plenario de  Conadu la propuesta de realizar una consulta nacional respecto a la posibilidad de no iniciar las clases.

"Si bien entendemos que se trata de una medida extrema que no es agradable para nadie, el hecho de estar discutiendo aún la pauta salarial de el año pasado constituye una muestra de la desidia del gobierno nacional para garantizar sueldos dignos que permitan una educación de calidad. A ello se agrega un presupuesto universitario qué año tras año va quedando rezagado con respecto a la inflación y una política de ciencia y tecnología que claramente desfinancia el sistema científico nacional", explicaron desde Adiunne.

Y precisaron: "Además de la pérdida adquisitiva que significó ese mismo acuerdo, retrotrae el salario a décadas anteriores ya que los montos en negro son sinónimos de precariedad, dentro de esos montos tenemos un 10% ya cobrado y un anunciado 5% mentiroso, que de forma unilateral fue establecido por el ministro Finioccharo, el cual debía depositarse en febrero y aun no aparece".

"Así nuestro salario de miseria no alcanza ni para pagar la boleta de luz que recibió por ejemplo un 35% de aumento en lo que va del 2019 y ni hablar de la suba del transporte que se viene en marzo.

Estos tarifazos nos ahogan y nos empujan a tomar acciones que nadie quiere, no iniciar las clases, pero estamos dispuestos a llevarlas a cabo si el gobierno continua en manteniéndose entre el cinismo y la indiferencia con la educación pública.

Comenzado el mes de febrero no hay noticias del 5% de aumento que unilateralmente fue decidido por el gobierno nacional. Esto prenuncia un 2019 conflictivo para la docencia Universitaria, en el cual Adiunne hará todos los esfuerzos necesarios para defender el derecho de todos los ciudadanos argentinos a una educación pública.

¡No al ajuste en educación! ¡Sin universidad pública no hay futuro!", concluyeron.