El actor Alec Baldwin será acusado de homicidio culposo y se expone en principio a una pena de hasta 18 meses de cárcel por su responsabilidad en la trágica muerte de la directora de fotografía Halyna Hutchins, ocurrida en pleno rodaje de la película Rust, el 21 de octubre pasado.

Así lo anunció este jueves la fiscal de distrito de Santa Fe, Nuevo México, Mary Carmack-Altwies.

“Después de una exhaustiva revisión de la evidencia y de las leyes del Estado de Nuevo México, he determinado que hay evidencia suficiente para presentar cargos penales contra Alec Baldwin y otros miembros del equipo de filmación de Rust.

Nadie está por encima de la ley y todos merecen justicia”, señaló la funcionaria judicial en una declaración difundida este jueves.

Baldwin enfrentará dos cargos por homicidio involuntario, al igual que la armera Hannah Gutierrez-Reed, responsable máxima del manejo de las armas utilizadas durante el rodaje. Al ser acusados de manera alternativa de esos dos cargos, un jurado decidirá primero si son encontrados culpables, y en caso afirmativo, luego establecerá cuál es la categoría de homicidio involuntario que correspondería aplicar en este caso.

La oficina de la fiscal enviará la acusación a los tribunales de Nuevo México antes de que concluya enero. A partir de ese momento, y por un lapso de 60 días, está prevista una audiencia preliminar entre todas las partes.

Durante esa audiencia, un juez asumirá la función que normalmente ejerce un Gran Jurado, escuchará el testimonio de la fiscal y decidirá en ese momento si existen causas justificadas para llevar adelante el juicio.

Según las leyes del Estado de Nuevo México, si se comprueba que hubo negligencia, el acusado de homicidio involuntario deberá cumplir una pena de hasta 18 meses de cárcel, más una multa de 5000 dólares.

Al mismo tiempo, el jurado podría requerir pruebas adicionales si llegara a determinarse que hubo algo más que negligencia en el episodio. En este último caso, debido a la circunstancia agravante del uso de armas de fuego, tanto Baldwin como Gutierrez-Reed podrían enfrentar una pena de cinco años obligatorios de cárcel.

Carmack-Altwies adelantó que su oficina no hará ningún pedido o intento de arresto contra Baldwin, pero al mismo tiempo afirmó que el productor y protagonista del film “no hizo ninguna de las cosas que se suponía que debía hacer para asegurarse de que las personas que lo rodeaban estuviesen a salvo”. Para la fiscal, “un actor no obtiene un pase gratis solo porque es actor”.

Hutchins, que era la directora de fotografía de Rust, falleció en pleno rodaje el 21 de octubre de 2021 durante el ensayo de una escena en los sets de la película emplazados en el Bonanza Creek Ranch, un espacio armado para el rodaje de historias del Lejano Oeste en proximidades de la ciudad de Santa Fe. Baldwin manipulaba un revólver Colt .45 de utilería que poco antes le había entregado Gutierrez-Reed, en un momento tiró de manera accidental del percutor hacia atrás y luego lo soltó haciendo que el arma se disparara.

Un único proyectil impactó primero sobre el cuerpo de Hutchins, que se encontraba a poca distancia del actor, y luego terminó en el hombro del director Joel Souza.

Hutchins falleció mientras era trasladada a un hospital cercano, mientras Souza pudo recuperarse y fue dado de alta unos días después. La fiscalía de Santa Fe no presentó cargo alguno relacionado con las lesiones sufridas por el director de la película.

El arma manipulada por Baldwin debía contar exclusivamente con proyectiles de salva, inofensivos, proporcionados por el equipo de producción, pero tenía en su interior una sola bala de plomo, causante de la tragedia.

David Halls, el asistente de dirección que le informó a Baldwin que podía manipular el revólver sin riesgo alguno porque “estaba fría” (término que en la jerga de los rodajes equivale a “descargada”), se declaró culpable del cargo de uso negligente de un arma letal y se someterá, tras un acuerdo con las autoridades que le permitió evitar la cárcel, a una pena de seis meses de libertad condicional.

“Si alguna de estas tres personas, Alec Baldwin, Hannah Gutierrez-Reed o David Halls, hubiese hecho su trabajo, Halyna Hutchins estaría viva hoy.

Es así de simple –agregó la fiscal especial Andrea Reeb en una declaración adicional-. La evidencia muestra claramente un patrón criminal de desprecio por la seguridad en el set de filmación de Rust”.

El abogado de Baldwin, Luke Nikas, calificó de “terrible error judicial” la decisión tomada por la fiscal. “El señor Baldwin no tenía motivos para creer que había una bala real en el arma o en cualquier otra parte del set de filmación.

Se apoyó en los profesionales con los que trabajaba, quienes le aseguraron que el arma no tenía balas reales. Lucharemos contra estos cargos y ganaremos”, agregó el letrado.

También criticó a la fiscal el abogado de Gutierrez-Reed, Jason Bowles. “Estos cargos son el resultado de una investigación muy defectuosa y de una comprensión inexacta de todos los hechos.

Nuestra intención es sacar a la luz toda la verdad. Hannah siempre ha estado muy triste por este trágico accidente, pero ella no cometió ningún homicidio culposo”, señaló.

Quien respaldó plenamente a Carmack-Altwies, en tanto, fue el representante legal de la familia Hutchins.

“Nuestra investigación independiente confirma que los cargos están justificados. Es un consuelo para la familia que en Nuevo México nadie esté por encima de la ley”, dijo el abogado Brian Panish.

En noviembre pasado, Baldwin había lanzado un fuerte contraataque judicial al responsabilizar de manera directa a Gutierrez-Reed, Halls y otros dos integrantes del equipo de filmación (la responsable del departamento de utilería Sarah Zachry y el proveedor de armas Seth Kenney) de comportamiento negligente en la trágica muerte de Hutchins.

En una contrademanda presentada ante un tribunal de Los Ángeles, Baldwin dijo que el episodio le había provocado “un gran dolor” y un “enorme costo emocional, físico y financiero”.

La estrategia de los abogados de Baldwin para limpiar su nombre y desligarlo por completo del trágico episodio queda ahora seriamente afectada a partir de la decisión de la fiscal Carmack-Altwies. Y se abren interrogantes muy problemáticos en relación con el futuro artístico del actor, que hoy tiene 64 años.

A partir de ahora deberá ocuparse plenamente de su situación judicial y dejar en segundo plano la continuidad de su carrera en el cine y la TV.

Hoy, Baldwin no solo se expone a los cargos que acaban de presentarse en Santa Fe: sigue abierta en Los Ángeles otra demanda en contra del actor, también por negligencia, presentada en este caso por la supervisora de guiones de Rust, Mamie Mitchell, que se encontraba muy cerca de Hutchins y Souza cuando se produjo el disparo.

En noviembre de 2021, Mitchell fue la primera en llevar a la justicia a Baldwin, Gutiérrez-Reed, Halls, Zachry y Kenney, a quienes acusó por los daños físicos y psicológicos que había sufrido por haber sido testigo presencial del hecho.

En noviembre pasado, el juez Michael Whitaker, integrante de la Corte Superior del Condado de Los Ángeles, caracterizó como “extrema e indignante” la conducta de Baldwin respecto del uso de una pistola cargada en el set de filmación de Rust.

Baldwin insiste desde hace mucho tiempo en que jamás apretó el gatillo del Colt 45. “Alguien es responsable, pero sé que no soy yo”, dijo en su primera aparición pública por televisión en diciembre de 2021.

Pero un informe forense encargado al FBI determinó que el arma jamás podría haber sido disparada sin que se hubiera apretado el gatillo mientras se encontraba amartillada.

Los investigadores hallaron en el set cinco balas reales mezcladas con proyectiles de salva, pero hasta el momento nadie pudo determinar cómo llegaron a ese lugar.

Mientras se abre una nueva instancia en el escenario judicial de la tragedia y la situación de Baldwin se complica, por otro lado sigue adelante la decisión de retomar el rodaje de Rust hasta completarlo.

A comienzos de octubre pasado, la familia de Hutchins, Baldwin y algunos otros representantes de la producción del film llegaron a un acuerdo para reanudar la filmación con el mismo elenco original (incluyendo a Baldwin) y la participación como productor ejecutivo de Matthew Hutchins, el viudo de Halyna.

Ese acuerdo hizo que los herederos de la directora de fotografía renunciaran al juicio por homicidio culposo que habían iniciado contra Baldwin y el resto de los productores casi un año atrás, en febrero de 2022.

En ese momento comenzaron los trabajos de búsqueda de nuevos escenarios y locaciones para seguir con el rodaje en California.

En un primer momento se estableció que la filmación se reanudaría en este mes de enero de 2023. Las medidas tomadas ayer por la fiscal de Nuevo México Cormack-Altwies modifican completamente el tablero.

Fuente: La Nación


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