Para un correcto desarrollo cognitivo es necesaria la estimulación de los niños desde sus primeros años de vida. Existen diferentes juegos que permiten potenciar la memoria, la motricidad y las habilidades en general de un modo divertido y sano. A continuación, algunas ideas para estimular su crecimiento mientras se divierten.

1. Para los más pequeños

Para estimular sensorialmente a los bebés son ideales los juguetes que emiten distintos ruidos y sonidos. Se puede pedir a los pequeños que los reproduzcan pulsando distintas teclas e incentivarlos a repetir paulatinamente aquello que escuchan. De esta manera practican la coordinación y la memoria de un modo por demás entretenido.

2. Repostería

A los niños les suele gustar mucho acompañar a sus padres en la cocina. Un buen ejercicio para enriquecer la motricidad fina -ideal para ayudar a los pequeños a mejorar su caligrafía- es pedirles que colaboren en hacer un pastel. Amasarlo, decorarlo con crema, crear figuras para colocarle encima, son tareas que ayudan a mejorar la relación óculo manual de los pequeños mientras se divierten.

3. Juegos online

Especialistas en neurociencia, han señalado que pasar algunas horas semanales en un ordenador intentando conducir un automóvil de carrera a altas velocidades, permite entrenar la atención, las habilidades sensoriales, la motricidad y afianzar las nociones espaciales. Será una excelente decisión buscar video juegos de carreras para jugar online y comenzar a enriquecer estas destrezas. Es ideal que los padres compartan estos juegos con sus hijos para disfrutar juntos de un buen momento.

4. Memorizar canciones

Es común que los padres les canten a sus hijos canciones desde su nacimiento y, si lo continúan haciendo mientras crecen, se transformará en una herramienta excelente para su desarrollo. Este es un estímulo muy divertido que agudiza la memoria, ya que el niño se esfuerza por aprender la letra. Con los años, el ejercicio se vuelve muy útil para recordar contenido escolar, existen canciones sobre las tablas de multiplicar y el alfabeto, entre tantas otras. Además, para estimular la creatividad, es una magnífica idea inventar estrofas de canciones conocidas con el contenido que se desea memorizar.

5. Deportes en familia

Andar en bicicleta, jugar al fútbol o al basketball son actividades ideales para estimular la motricidad gruesa en los niños. Además de pasar un buen momento en familia se mejora la salud realizando deportes. La natación es un ejercicio sumamente completo que también aporta muchísimo al desarrollo corporal. Además, crea un vínculo temprano con el agua que puede ayudar a prevenir ciertos accidentes o temores.

6. Tesoro escondido

Un juego clásico y sencillo que sólo requiere de imaginación. Consiste en esconder pequeños objetos en un cuarto, patio o casa y dejar que los niños los busquen. La idea es esconderlos en lugares fáciles de acceder pero, descubrirlos debe requerir atención y cuidado. Si no pudiesen hallarlos es una buena opción darles pistas haciendo que memoricen una serie corta de palabras. De esta forma, cuando logran aprenderla acceden a un dato que los acerca al objeto oculto. Luego deberán ser ellos quienes los escondan.

7. Adivina qué soy

Para pasar una tarde divertida en familia, es una excelente idea jugar a este juego que consiste en que cada participante, por turnos, tome una tarjeta y represente a través de la mímica el objeto que le ha tocado mientras el resto de los participantes intenta adivinarlo. Otra variante del juego es verbalizando las pistas. Los participantes deben formular preguntas que sólo se pueden responder con un sí o no, con ellas obtendrán información para adivinar el objeto.

Con estos sencillos juegos se logra que los niños mejores sus capacidades cognitivas mientras se divierten y, al mismo tiempo, alimentan la relación con sus padres.


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