Un joven de unos 30 años, a bordo de una motocicleta Tornado estilo cross, valuada en unos $300 mil, fue interceptado en un control de alcoholemia que se desarrollaba en la madrugada de ayer entre calles 14 y 11 del centro de Sáenz Peña.

Según informaron desde el área del Municipio, el alcoholímetro dio como resultado que el muchacho estaba al borde de "un coma alcohólico". Cuando le realizaron el control de alcoholemia, el conductor superó el 3.0 que es lo máximo que marca el aparato; es decir circulaba con 12 veces más de alcohol en sangre de lo permitido para manejar un vehículo.

Gracias al control de Padres en Ruta en conjunto con la Policía del Chaco, Caminera e inspectores de Tránsito Municipal, se evitó una tragedia segura al detectar al motociclista totalmente alcoholizado manejando un rodado de grandes cilindradas.

Desde la Asociación Padres en Ruta, precisaron que las tres rayitas del alcoholimetro Draguer significan que superó el 3.0 que es lo máximo que marca el aparato; es decir 12 veces más del permitido para andar en moto. “Creo que le salvamos la vida”, expresó el ingeniero Antonio Núñez.


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