100 días de oportunidades

279

Por Sergio Almirón

18 de Marzo de 2020, inicia la cuarentena obligatoria para los chaqueños; así llegaba la
#pandemia a nuestras tierras curtidas de calor, viento norte y mezcla cultural. Hoy llegamos a los 100 días de aislamiento social preventivo obligatorio, en la duda de saber si ya el pico de la famosa curva se está produciendo silenciosamente en los barrios de Resistencia, en las calles de los pueblos del interior o en cada puesto de control de los accesos de las localidades del Chaco.

Se confía en quien conduce. Es la primera reacción social ante una situación de emergencia, tal como es esta del #coronavirus, pero esa conducción se debe legitimar con hechos y acciones que marquen un rumbo acertado y positivo, ello genera la confianza necesaria para mantener ese vínculo, que supera diferencias ideológicas, religiosas y hasta políticas. Eso ha sucedido en el Chaco allá en ese Marzo tan lejano. Pero esa confianza se viene desgastando.

Lo que estaba lejos, en China, en Italia, en España llegó y nos viene golpeando como sociedad.

Los muertos lejanos empiezan a ser la de rostros de gente que conocemos y eso nos duele.
En mi caso particular un colega abogado, una empleada judicial, una inspectora de transito
municipal y el hermano de una enfermera ya jubilada…

Nos sometemos a la cuarentena; baja la movilidad urbana y posponemos la normalidad hasta no sabemos cuando. Y sin dudas en la cabeza de cada uno empiezan a pesar los miedos, las angustias, las tristezas y sin dudas la ansiedad de que todo pase, pero eso no sucede y cada parte epidemiológico nos golpea y nos devuelve a la realidad.

También la economía empieza a mostrar la señales de que ya no aguanta más, las ayudas
estatales alcanzan a un sector que ya venía siendo asistido, pero no logra que el comerciante, las pymes, el remisero, el taxista o los monotributistas tengan la tranquilidad de que su fuente de trabajo NO se pierda en esta #pandemia.

¿Y cómo se va socavando la confianza en quienes conducen? Simplemente viendo la desidia en cosas que el sentido común nos dice que NO pueden suceder: que el cuerpo de un hermano aborigen con Covid19 positivo, que fallece a la siesta en su humilde hogar del Barrio MAPIC en la zona norte de Resistencia, sea recién retirado cerca de la medianoche de ese día, exponiendo al contagio a sus familiares y a su comunidad; que por errores en la comunicación oficial en los anuncios de medidas generales, miles de chaqueños rompan el aislamiento y se agolpen amontonados en las estaciones de servicio para cargar nafta; que el Jefe de Terapia Intensiva del mayor complejo sanitario de la provincia, fallezca por covid19 contraído en su lugar de trabajo por falta de elementos de seguridad según afirman sus colegas; o que un Oficial de la Policía del Chaco sea expuesto al contagio en una visita al Impenetrable de Funcionarios Nacionales y Provinciales (con coronavirus positivo) y fallezca luego de una dolorosa agonía a causa de esa innecesaria actividad oficial; ni sé cómo se puede explicar el hecho de que un chofer de una ambulancia de Salud Pública, que viaja desde de Taco Pozo a Resistencia a retirar el cuerpo de un niño fallecido deba pagar con su propia tarjeta de débito el cajón para ese traslado… si, todas esas cosas sucedieron en estos 100 largos días…

Así estamos en este Chaco, donde quien nos gobierna nos habla de una nueva oportunidad,
nos habla de reforma constitucional, nos habla de transferencias de servicios a los municipios, nos habla de tantas cosas que ya no sabemos si a esta altura son relevantes… el mismo que hace días puso a su Ministro de Infraestructura, a su Ministra de Salud, a su Secretario de Municipios, al Jefe del Bloque Oficialista de la Cámara de Diputados, a su vocal en el Instituto de Viviendas, a responder y cruzar a la oposición. Esas cosas también van diluyendo la confianza.

Aquí nadie se salva solo, será con el esfuerzo de todos. A pesar de ello, de las circunstancias duras, difíciles y del momento de dolor que atraviesa la Provincia, es hora de que quien gobierna, escuche, convoque, sea franco y además de decirse humilde entienda que se esa humildad no se nuble con brotes de soberbia, porque aquí está en juego el destino de los chaqueños, que no es poca cosa.

Que te pareció esta nota?
like
Love
Haha
Wow
Sad
Angry