Un antibacterial usado en dentífricos podría alterar la salud intestinal

Es el triclosán, un potente agente presente en dentífricos y enjuagues bucales, entre otros productos.

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El triclosán, un potente agente antibacterial presente en algunos dentífricos, enjuagues bucales y otros productos de higiene personal, podría provocar efectos adversos en la salud intestinal, según halló un reciente estudio.

La investigación, publicada en la revista especializada Science Translational Medicine, fue encarada por un equipo internacional de científicos que encontró que el triclosán podría tener efectos adversos en la inflamación y el cáncer de colon al alterar la microbiota intestinal, es decir, la comunidad de microorganismos vivos que viven en el tubo digestivo.

El estudio, llevado a cabo en ratones, demostró que el tratamiento a corto plazo con bajas dosis de triclosán alteró la microbiota intestinal de los ratones, aumentó la inflamación, intensificó la gravedad de los síntomas de la colitis y estimuló el crecimiento celular del cáncer de colon asociado a la colitis.

“Estos resultados, por primera vez, sugieren que el triclosán podría tener efectos adversos sobre la salud intestinal”, señaló Guodong Zhang, de la Universidad de Massachusetts Amherst (en Estados Unidos), quien lideró el estudio.

“Debido a que este compuesto es ampliamente utilizado, nuestro estudio sugiere que hay una necesidad urgente de evaluar más el impacto de la exposición al triclosán”, aseguró Haixia Yang, coautora de la investigación.

El triclosán, según los investigadores, es uno de los ingredientes antibacterianos más ampliamente utilizado, ya que se encuentra en más de 2.000 productos de consumo. De hecho, según una Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en EE.UU., fue detectado en aproximadamente el 75% de las muestras de orina de las personas analizadas.

Aunque se limita a modelos de roedores, este trabajo “sugiere que los efectos del triclosán en la salud humana deberían examinarse más de cerca”, concluyeron los autores.

Triclosán en Argentina

A fines de 2016, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) emitió una resoluciónen la que prohibía el uso de ocho sustancias antibacteriales en productos de higiene personal diseñados para usarse con agua y enjuague posterior (jabones líquidos o en barra, espumas, geles y otros).

El triclosán es una de las sustancias alcanzadas por la norma, pero en este caso lo que se dispuso es permitir su uso sólo en algunos productos, limitando su concentración máxima. La resolución establece que sólo puede utilizarse en dentífricos, desodorantes, polvos faciales, cremas correctoras y productos para limpiar las uñas antes de aplicar sistemas de uñas artificiales en una concentración máxima de hasta 0,3%, y de 0,2% en colutorios (enjuagues bucales). Su uso está prohibido en aerosoles y en todos los productos que en los que no se lo haya autorizado explícitamente.

La decisión de ANMAT en relación a estas sustancias fue tomada en base a evidencia científica que indica que la exposición a largo plazo a ciertos ingredientes activos usados en los productos podría presentar riesgos para la salud como la generación de resistencia antimicrobiana y efectos hormonales.

La agencia gubernamental otorgó un plazo de dos años a la industria para hacer los ajustes en las formulaciones de los productos alcanzados por la disposición.