Nueva denuncia del fiscal Sabadini contra Aída Ayala

Ahora en el ámbito de la justicia federal se la acusa de “fraude en perjuicio de la administración pública”. Fue por una denuncia realizada en mayo pasado por el intendente de Quitilipi, Sergio Casalboni. El presunto ilícito ocurrió cuando la diputada nacional de Cambiemos era funcionaria del Ministerio del Interior de la Nación.

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Aída Ayala sigue acumulando causas en la justicia federal.

El fiscal Federal de Resistencia, Patricio Sabadini, presentó un nuevo requerimiento del fiscal federal contra la diputada nacional de Cambiemos Aída Ayala, por una causa que se inició con la denuncia que presentó el intendente de Quitilipi,  Carlos Sergio Casalboni.

Esto se suma a la confirmación del procesamiento y pedido de prisión preventiva que realizó el último viernes la Cámara de Apelaciones de Apelaciones de Resistencia, aunque en esta caso por el delito de lavado de activos agravado en la causa conocida como Lavado II, y que tiene como epicentro la contratación de la empresa Pimp SA cuando Ayala era jefa comunal de la capital chaqueña.

Esta nueva causa se había denunciado que los envíos de fondos nacionales provenientes de la Secretaria de Asuntos Municipales (que conducía Aida Ayala), y que llegaban a Quitilipi, tenían como condición excluyente ser administrados por asesores que Ayala había puesto como condición previa al desembolso del dinero.

El pasado 14 de mayo, el jefe comunal quitilipense grafica un encuentro entre intendentes de Cambiemos de Chaco y el ministro del Interior Rogelio Frigerio, junto a demás funcionarios de esa cartera. Además, aportó documentación que, según él, puede confirmar que intendentes y funcionarios del Chaco firmaron convenios en la Fundación Construir para recibir ayuda nacional para sus localidades.

“Aporto más documentación que viene a fortalecer mi declaración anterior y probar mi intento de advertir al Gobierno Nacional de lo que consideraba irregularidades de la ingeniera Aída Ayala como secretaria de Asuntos Municipales y de su Fundación Construir”, señaló en su momento Casalboni ante el fiscal Sabadini.

Relató que en el años 2017 fue invitado a un encuentro entre intendentes chaquetas de Cambiemos y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Además de Casalboni, participaron sus pares de Las Breñas, Coronel Du Graty, Sauzalito, Barranqueras, entre otros; también diputados provinciales y demás funcionarios, todos de Cambiemos. Acompañaron a Frigerio la secretaria de Asuntos Municipales -hasta ese momento- Aída Ayala.

Allí, Casalboni le entregó una carta a Frigerio, de la cual le entregó una copia a la Fiscalía. “Presento copia de una carta entregada al ministro Frigerio el 9 de mayo de 2017 en la cual en uno de los párrafos refiero lo siguiente -dice el médico en su declaración, y lee-: ‘Sé de su gran amistad con la ingeniera Aída Ayala, pero sepa que la misma junto a su Fundación Construir de la cual parte del equipo me asesoró los primeros meses, no hizo más que llevarme a grandes errores administrativos que aún estoy viendo cómo superarlos, solo me bajó en proyectos de Nación en aquel entonces unos cuantos ficheros y computadoras y por otros proyectos una serie de herramientas que si bien algunas son útiles, otras mejor ni hablar.

Fuera de eso, una página de internet y unas 25 ayudas urgentes de las cuales 17 llegaron ahora y que fueron tramitadas en el mes de agosto. Todo lo gestionado en hábirat, una retroexcavadora, un ATN debido a la grave situación financiera y demás, está parado y nada llega a esta comunidad de casi 40 mil habitantes que los medios llaman la capital de la desnutrición. Sin embargo veo pasar y pasar a otros municipios todo tipo de recursos de Nación, lo cual me deja entrever que o por no ser de esa línea partidaria, o por no aceptar regalar una estatuilla de Luis XV (porque la corrupción siguen en algunos estratos) el pueblo se ve desplazado…’”.

Casalboni agregó que entregó esa carta a Frigerio a la que sumó una lista de prioridades para Quitilipi cuando finalizó el encuentro y “antes de que se retire el ministro”. “Solicité por favor que lea la misma, él se la pasó a su secretaria, y yo reiteré mi pedido de que la lea personalmente tras lo cual me insistió que la entrega a la secretaria y que me garantizaba que la leería. Cabe destacar que hasta el día de hoy no fui contactado”, contó Casalboni.

El papel de la Fundación Construir

Respecto a la Fundación Construir, el intendente de Quitilipi dijo que “tal como anteriormente mencioné, intendentes, concejales y otros funcionarios de instituciones como por ejemplo consorcios debían realizar las gestiones en dicha Fundación”, refiriéndose a solicitudes para la Secretaría de Asuntos Municipales. “Si bien aveces el equipo de la ingeniera o ella personalmente visitaba los municipios o los intendentes visitábamos la Secretaría de Asuntos Municipales en Buenos Aires, muchas gestiones y convenios se realizaban allí, en la Fundación Construir, sita en Remedios de Escalada 692, en una esquina, de color blanco”, expresó Casalboni y agregó detalles edilicios y de decoración interior “porque sirven para corroborar que las imágenes donde se ven funcionarios corresponden al edificio de la Fundación Construir y no a otro”.

Agregó que al abrir una “puerta corrediza a dos hojas daba directamente con un escritorio, el cual era utilizado por la Ingeniera y cuando ella no estaba por Matías Balmaceda (EX YERNO DE Ayala y exfuncionario de la ingeniera cuando era intendenta de Resistencia)”.

Asimismo, antes de finalizar con su ampliación de declaración, entregó una lista confeccionada por él de intendentes y funcionarios chaqueños que firmaron convenios con Ayala como secretaria de Asuntos Municipales -dependiente del Ministerio del Interior- en la fundación o realizaron gestiones.

Ayala comprometida

Las primeras denuncias contra Ayala llegaron desde Quitilipi e indicaron que bajaba fondos a diferentes localidades “con la condición de que la compra se haga a través de la Fundación Construir y en negocios que ellos mismos elegían”.

Según documentación aportada a la causa, se bajó a la Municipalidad de Quitilipi más de 60 mil pesos para la compra de ficheros y un millón para la compra de desmalezadoras y otras máquinas. Una investigación privada denuncia sobreprecios en esas compras y expresa que “una desmalezadora cuesta la mitad de lo que se facturó”.