Movimiento Unidos por la Vida y la Familia: Queremos una educación sexual con valores

La ex legisladora provincial y co- fundadora del Movimiento Unidos por la Vida y Familia, escribana Clelia Ávila, junto a la doctora Gabriela Monzón, quien es miembro de ésta organización y de Médicos Unidos por la Vida, dialogaron con Primera Línea y explicaron los motivos por los cuales se oponen al proyecto de reforma de la Ley 26150 de Educación Sexual Integral (ESI), que ya tiene dictamen favorable.

“Estamos de acuerdo con que haya educación sexual, eso no lo discutimos, lo fomentamos y lo venimos llevando adelante inclusive en colegios privados sean confesionales o no. También las escuelas públicas han enseñado educación sexual con la diferencia de que, en algunos casos, especialmente en escuelas públicas en nuestra provincia como en otras se ha incorporado a los contenidos la ideología de género”, manifestó Ávila.

En este sentido, consideró que la ideología de género está conformada por pensamientos y construcciones de ideas que afirman que más allá del sexo biológico con el que se nace, la sexualidad del ser humano se puede construir, trayendo aparejado los correspondientes contenidos curriculares. “A los niños se les dice que si es nena puede llegar a tener un pene y si es nene puede llegar a tener vulva, como si el sexo fuera una opción y no algo biológico dado por la naturaleza como parte del diseño de la vida del hombre y de la mujer”, lamentó.

A su vez, la co- fundadora del Movimiento por la Vida y la Familia enfatizó: “No nos dan alternativas a los padres que pensamos de esta manera de darles las enseñanzas en el área sexual de acuerdo a nuestras convicciones y creencias. Quieren imponerse una ideología, buscan que sea transversal y abraque a todos los colegios, sean públicos o privados, sin importar si es confesional”.

En este punto, Ávila sostuvo que no se estaría respetando la autonomía y el ideario de cada institución. “No se les permitiría dar educación sexual de acuerdo a los valores y principios que cada uno de ellos sostienen, lo cual atentaría también contra la libertad religiosa”, alertó.

“Estamos trabajando para visibilizar cuál es el problema. Queremos y necesitamos educación sexual pero no con una con marcada ideología de género. No podemos instruir y preparar a nuestros niños para generarles una predisposición y promover en ellos una animosidad para cambiar el sexo con el que vinieron”, insistió.

No obstante, aclaró que si bien están a favor de la no discriminación y al respeto por el otro en cuanto a sus acciones y pensamientos, “no vamos a estar jamás de acuerdo con generar esa confusión en nuestros niños, al inculcarles y promover en ellos esa ideología de género”. Y añadió: “Cuando un niño se le enseña algo distinto a lo que se le enseña en el hogar entra en un conflicto innecesario”.

Secuelas psicológicas en el niño

Por su parte, la doctora Gabriela Monzón explicó que todo infante que recibe en su casa un tipo de educación sexual diferente al que se le inculca en el ámbito escolar, sufriría problemas psicológicos. Más precisamente, podría generar en el niño un trauma de carácter psicológico y social.

Respecto a los contenidos que se pretenden dictar y que en muchas bibliotecas escolares se encuentran a disposición, Monzón opinó que “la identificación sexual se logra después de los 18 años y cada edad requiere contenidos adaptados a la misma”.

“Hay que defender una educación en valores, una construcción en base al amor. Los lineamientos que se están dando a los docentes y lo que se quiere promover es sexo explícito y pornografía, que dista mucho de lo que es educación sexual”, sentenció.

“Como médicos estamos dispuestos a colaborar en la formación y educación de niños y jóvenes porque debemos protegerlos. Apelamos a que la educación respete a las personas y proteja los derechos del niño para no lesionar su estado psicológico, emocional y pueda éste desarrollarse libremente para que en un futuro sea un adulto responsable y libre sobre su cuerpo y sus decisiones”, manifestó Monzón.

Campaña “No autorizo”

En el marco de la Campaña “No autorizo” que impulsa la Red Federal de Familias, este sábado a partir de las 9 horas, estará un grupo de miembros del Movimiento Unidos por la Vida y la Familia y otras instituciones en la Peatonal de Resistencia, en la intersección de avenida Alberdi y Perón, a fin de distribuir las notas modelo a todos aquellos padres que estén en desacuerdo con la reforma de la ESI y quieran manifestarlo a las autoridades de las escuelas a las que concurren sus hijos.

Además, se brindará información a la ciudadanía respecto a esta iniciativa parlamentaria, se disiparán todas las dudas referidas al tema y se entregará también documentación al respecto.

Los principales puntos de la reforma

1) Declarar a la Ley de Educación Sexual Integral de orden público, por lo que los contenidos curriculares de ESI serán de aplicación obligatoria en todas las instituciones educativas de la República Argentina, sean de gestión estatal o privada. Para ello, se elimina del texto la posibilidad de que los establecimientos educativos adapten la ESI a “su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”.

2) Garantizar que las jurisdicciones no desconozcan o contradigan los contenidos de ESI consensuados por el Consejo Federal de Educación (Res. 340/18) y establecidos en el Programa Nacional de Educación Sexual Integral. Para responder a problemáticas locales, podrán enfatizar contenidos específicos en función de las características y condiciones socio-culturales de sus poblaciones.

3) Incluir en los proyectos institucionales de los establecimientos educativos a la Educación Sexual Integral de manera transversal y a través de espacios curriculares específicos.

4) Asegurar la igualdad de trato y oportunidades, la no discriminación y un acceso igualitario a la ESI para las diversas identidades de género y orientaciones sexuales.

5) Actualizar el marco normativo vigente para el cumplimiento de los contenidos de ESI: Ley de identidad de género; Ley de derechos de personas con discapacidad; Ley de trata de personas; Ley de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes.