México: cómo es la lucha contra el sargazo en Cancún y Playa del Carmen

La mancha oscura de sargazo se extiende por más de 400 kilómetros y afecta también a islas caribeñas como Barbados y Puerto Rico.

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Playa del Carmen.- Gran sorpresa se llevan turistas nacionales y extranjeros con las toneladas de sargazo que diariamente salen en las costas de Solidaridad en donde los más afectados son los hoteles y servidores de alimentos que se encuentran a la orilla del mar tanto por las irritaciones que causa en los bañistas así como el fétido olor que se desprende de la descomposición de esta planta marina

No se puede mencionar el Caribe sin pensar en arena blanca y aguas turquesa. Algunas de sus playas, sin embargo, no lucen sus colores característicos debido a una plaga de algas marinas que las tiñó de marrón.

Se trata del sargazo, un tipo de macroalga de color pardo que desde hace dos meses ha arribado a las playas de Quintana Roo, estado del Caribe mexicano, y que no solo amenaza el atractivo de destinos turísticos como Cancún y Playa del Carmen, sino también al ecosistema de la zona.

La mancha oscura de sargazo se extiende por más de 400 kilómetros y afecta también a islas caribeñas como Barbados y Puerto Rico. La llaman “marea café” y puede ir hasta 150 metros desde la playa.

La situación generó alarma en las autoridades, así como en los empresarios hoteleros y los círculos académicos, que unieron fuerzas para delinear estrategias que permitan hacer frente al masivo arribo de estas algas.

“De alguna manera estamos garantizando que la calidad del turismo, del paisaje y de los recursos naturales que tiene el Caribe mexicano se mantenga”, dijo el secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, Alfredo Arellano.

Cómo se trabaja

Las autoridades estatales iniciaron labores de remoción y extracción en junio, cuando las algas empezaron a llegar por montones a las playas. Se ha recolectado más de 124.000 metros cúbicos de sargazo desde entonces.

Máquinas excavadoras se mueven por la arena para mantener limpias las principales playas. Hombres y mujeres con con botas y guantes se encargan de recolectar con palas las pesadas algas que se juntan en las orillas, formando muchas veces enormes montículos e “islas” de tono café.

De acuerdo con un reporte de la Sectur, además de acompañar los esfuerzos actuales para la recolección del sargazo, se evaluará el sistema de barreras, fortalecerán los sistemas de monitoreo, así como se analizará el aprovechamiento del alga.

En entrevista con periodistas, la subsecretaria de Turismo Teresa Solís comentó que, durante la segunda semana de agosto, se lanzará una convocatoria que busca desarrollar un modelo para mejorar el monitoreo y prevención, así como para identificar las opciones de aprovechamiento sustentable del sargazo.

Color y olor

Pero el color desagradable no es el único problema del sargazo. “Al llegar a la playa se descompone, al descomponerse se pudre y emite malos olores”, indica Arellano.

El fétido olor es molesto para los turistas que llegan a pasar el verano en uno de los principales destinos turísticos de mexicanos y extranjeros.

Las paradisíacas playas suelen ser escenarios para sesiones fotográficas de recién casados, mismas que también se han visto fastidiadas por el sargazo.

Las causas

Los expertos todavía no lograron determinar qué provocó el arribo masivo de sargazo. “En ciertas épocas del año siempre llegaba sargazo, pero nunca en las cantidades que empezaron a verse desde 2014”, dice Rosa Rodríguez Martínez, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La experta explica que el primer gran arribo de sargazo se registró en 2015, pero como en 2016 y 2017 disminuyó considerablemente, se consideró un hecho fortuito y que no se repetiría.

Este año llegó tres veces más sargazo que en 2015 y, aunque las causas se desconocen, todo apunta a que el calentamiento del clima y las aguas, unido a un cambio en las corrientes marinas y un aumento en la cantidad de nutrientes en el mar han sido la “combinación ideal” para el crecimiento del sargazo y que se convertirá en un fenómeno recurrente.

“Este problema va a seguir”, señala Rodríguez. “A veces va a llegar en poca cantidad y otras veces en mucha y vamos a tener que aprender a vivir con ello”.

¿Es tóxico?

El sargazo, aunque no es tóxico en si mismo, puede ocasionar problemas de urticaria en las personas. Además, cuando se descompone emite gases de ácido sulfhídrico, que sí es tóxico y puede causar desde dolores de cabeza hasta mareos.

Su impacto en el ecosistema de Quintana Roo también preocupa a los académicos. El sargazo puede bloquear la luz solar en el agua y afectar a los organismos que hacen fotosíntesis.

Además, las bacterias y componentes que generan su descomposición hace que disminuya el oxígeno en el agua, lo que provoca la muerte de especies marinas como moluscos, peces y crustáceos.

Un grupo de personas manifestaron su preocupación con una sesión de fotos realizada por el artista neoyorquino Spencer Tunick, que se encontraba de vacaciones en Tulum. Semidesnudas y cubiertas de algas posaron para su lente.

Más medidas

Se invirtieron unos 4,1 millones de dólares para las labores de remoción y recolección y se invertirán otros 15 millones para la colocación de vallas dentro del mar para impedir que las algas lleguen a la playa.

También se buscan formas de aprovechar el sargazo para mitigar los costos. Desde cosméticos hasta alimento para animales y abono pueden ser elaborados a partir de las algas.

“Estamos trabajando en una estrategia de largo plazo”, señala Arellano. “No hay experiencia en México con estos temas ni todo el Caribe, prácticamente. Es un fenómeno nuevo y estamos aprendiendo”.