Messi gritó el gol 600 de su carrera y el Barça se encamina al título

El equipo catalán le ganó al Atlético del Cholo Simenone por 1 a 0 y le sacó ocho puntos en la tabla de La Liga de España.

Diego Costa mide 185 centímetros y pega un salto descomunal. Se eleva a más de dos metros el delantero brasileño naturalizado español. Pero la pelota que viaja desde el pie izquierdo del crack dibuja una rosca fenomenal. Y vuela con destino de gloria. Y hace estéril al elástico Jan Oblak. Y estallan las gradas del Camp Nou. Porque, en definitiva, un tiro libre en la puerta del área es idéntico a un penal si el ejecutante es Lionel Messi.

Entonces, Messi ensaya una sonrisa que se replica en cada rincón del estadio catalán. También, en la Argentina. Leo marca el gol 600 de su extraordinaria carrera, 539 con la camiseta blaugrana, 61 con la celeste y blanca. Lo hace con el sello de su magia y a través de una pelota parada que él mismo fabricó.

La victoria por 1 a 0 deja a Barcelona más cerca que nunca del título. Porque venció a su escolta y le sacó 8 puntos a falta de 11 fechas por disputarse en la Liga. Nunca pudo ganar Diego Simeone en 13 partidos dirigiendo al Atlético de Madrid contra el gigante catalán. Fueron 4 empates y 9 derrotas. Ni siquiera hubo un reflejo del empate de 2014, cuando quebró la hegemonía de los dos grandes.

Si se habrá agarrado la cabeza el Cholo cuando Thomas bajó a Messi en la puerta del área. Le estaba costando al rosarino salir del asedio del Atlético de Madrid. Pero quebró cintura ante el ghanés y generó la falta. Después, llegó ese maravilloso disparo que le dio un manto de Justicia al partido. Fue el tercer gol consecutivo de tiro libre. Hacía 30 años que un jugador no lograba esta proeza en el campeonato español.

Barcelona siempre fue más ambicioso. Con el manejo permanente de la pelota, la hizo circular hasta las inmediaciones del arco de Oblak. Pero no pudo profundizar en el primer tramo del partido. Más allá de alguna pincelada de Andrés Iniesta, no lograba penetrar en el área visitante.

Un tiro de Iniesta que rebotó en un defensor y se perdió al córner. Un remate de Coutinho sin ángulo que pegó en otro futbolista madridista y controló Oblak. Poquito para semejante dominio del balón. Vestidos de amarillo, los jugadores del Atlético de Madrid se agrupaban y cerraban caminos. Nunca se preocuparon en atacar. Se atrincheraron a la espera de una contra letal.

Pero nunca la consiguieron. Y el gol de Messi desbarató la estrategia. Consciente de que la jerarquía individual que tiene Barcelona, Simeone eligió esperar. Y en el primer tiempo no inquietó a Ter Stegen. La única aproximación clara fue un tiro de Thomas de media distancia poco antes del 1 a 0.

Consumada la ventaja, Barcelona acentuó su protagonismo. Un remate de Coutinho que tapó Oblak y un disparo de Suárez entrando al área que cruzó Giménez estuvieron cerca de transformase en el segundo grito.

Messi volvió a ser el más destacado por el gol. Y terminó amonestado por una patada a Filipe Luis, cuando quiso disputar la pelota. Ganaba Barcelona el primer tiempo. Y era merecido. A fin de cuentas, fue el único que buscó el triunfo. Atlético sólo salió dispuesto a defenderse.

Ya sin Iniesta, que sufrió una distensión en el bíceps femoral de la pierna derecha, Barcelona insistió con su fórmula. Pero Atlético de Madrid adelantó sus líneas. Fue más intenso. Así y todo, se le hizo muy dificultoso llegar con peligro al arco de Ter Stegen.

Ingresaron Angel Correa, Gameiro y Lucas, el equipo colchonero se enfocó en ofensiva, ya sin tantos pelotazos. Sin embargo, Barcelona tuvo las más claras. Una contra que terminó en un disparo de Rakitic neutralizado por Oblak y un derechazo de Busquets que tapó el arquero esloveno.

Atlético de Madrid tuvo el gol en los pies de Gameiro. Pero Diego Costa, que bajó la pelota para el francés, estaba en posición adelantada.

Messi, que tuvo pocas apariciones en el segundo tiempo, terminó celebrando. Por su gol número 600 y por el éxito ante un rival que ya parece demasiado lejos. Como Real Madrid. Sí, todo es de Barcelona, cada vez más cerca de gritar campeón.