Francisco pidió que Naciones Unidas intervenga en Venezuela

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“El Santo Padre está siguiendo con gran preocupación cuanto está sucediendo en Barcelona", aseguró su portavoz Greg Burke.

El papa Francisco pidió hoy que las Naciones Unidas intervengan en la crisis venezolana para “ayudar a resolver el problema humanitario”, en su tercera referencia en una semana a la crisis en el país caribeño.
“Creo que las Naciones Unidas deben hacerse sentir allí para ayudar”, aseveró el Pontífice en una rueda de prensa en el avión que esta madrugada lo llevó de regreso a Roma desde Cartagena, tras una visita de cinco días a Colombia, donde el proceso de pacificación “sólo irá adelante si el pueblo lo acepta”, según dijo.
“Creo que la Santa Sede ha hablado fuerte y claramente”, aseveró Jorge Bergoglio a bordo del avión de Avianca en el que viajo acompañado por medios de todo el mundo, incluido un enviado de Télam.
Con un ojo “en compota”, como él mismo lo definió tras haberse dado un golpe contra el vidrio del papamóvil en una recorrida por la ciudad de Cartagena, el Pontífice se refirió al conflicto venezolano por tercera vez en la semana, luego de pedir una “oración para el diálogo y la estabilidad” en el vuelo que el miércoles último lo llevó de Roma a Bogotá, y tras el Ángelus de ayer en el que rezó por “el fin de la violencia política”.
“Lo que dice Maduro que lo explique él. No sé que tiene en su mente. La Santa Sede ha hecho tanto, enviado un grupo de trabajo de ex presidentes, un nuncio de primer nivel, después ha hablado con personas, privada y públicamente”, agregó, consultado sobre si el Vaticano podía hablar de manera más firme sobre la situación en Venezuela.
Así, el Pontífice recordó la misión de los ex presidentes de España José Luis Rodríguez Zapatero; de Panamá, Martín Torrijos, y de República Dominicana, Leonel Fernández, quienes, coordinados por el secretario general de la Unasur y ex mandatario colombiano Ernesto Samper, buscaron una mediación en Venezuela. Incluso el propio Vaticano trató de ser “facilitador del diálogo” pero el propio Francisco reconoció en abril “que la cosa no funcionó”.
Francisco agregó al respecto que “yo tantas veces en el Ángelus he hablado de la situación buscando siempre una salida. Ayudando, ofreciendo ayuda para salir”.
“Parece que la cosa es muy dificil y lo que es doloroso es el problema humanitario alli, tanta gente que escapa o sufre. El problema humanitario que debemos ayudar a resolver, creo que las Naciones Unidas deben hacerse sentir alli para ayudar”, planteó.
Durante el diálogo de cerca de 45 minutos con los periodistas que debió interrumpir por turbulencias en el vuelo una hora después de haber despegado, Francisco se refirió además al proceso de paz colombiano tras los acuerdos entre el gobierno y la ex guerrilla FARC y aseveró que “el protagonista de la pacificación es el pueblo”.
“En Cartagena hablé de integrar a otras personas, y no es la primera vez. En tantos conflictos se se integraron otras personas. Es un modo de ir adelante, un modo sabio de política, la sabiduría de pedir ayuda”, afirmó el obispo de Roma, tras haber dedicado el viaje a pedir por la reconciliación con verdad y justicia para Colombia.
“Pero hoy quise recalcarlo en la homilía, que era un mensaje más que una homilía. Y estos recursos técnicos, políticos, ayudan. Y se pide a veces la intervencion de las Naciones Unidas para resolver las cosas. Pero un proceso solo irá adelante si el pueblo lo acepta”, agregó Francisco.
“Si el pueblo no lo acepta, ira adelante solo por un tiempo, más o menos. El protagonista de la pacificación es el pueblo, o solo se llegará hasta un cierto punto. Cuando un pueblo toma el proceso en las manos, puede terminar con la guerra”, destacó.
“Percibi que las ganas de ir adelante con este proceso van más allá de las negociaciones, es un deseo espontáneo, y ahí está la fuerza del pueblo”, planteó.
“Yo tengo esperanza en esto. El pueblo quiere respirar, y debemos ayudarlo con la cercanía, la oración, la comprensión. Cuánto dolor hay dentro de tantas personas”, agregó.
Bergoglio, que en uno de los momentos cumbres de su visita encabezó un encuentro para reconciliación nacional tras los más de 50 años de conflicto en Colombia, denunció además que “las guerrillas, los paramilitares, la corrupción, hicieron pecados grandes que causaron esta enfermedad del odio”.
“Pero hay pasos que dan esperanza, en la negociación. El último, el del ELN, lo agradezco, lo agradezco mucho”, agregó, en referencia al cese del fuego dispuesto por la guerrilla desde el 1 de octubre hasta el 12 de enero próximo, anunciado horas antes de su llegada a Colombia.