En dos colegios católicos de Mendoza, los padres se oponen a la vacuna contra el HPV

A pesar de que la vacuna contra el virus del papiloma humano esté contemplada en el calendario nacional, dos establecimientos vivieron situaciones similares al tener aulas vacías el mismo día en el que se iban a aplicar las dosis.

113

Casi como una extraña coincidencia, el mismo día que el Centro de Salud de Mendoza se dirigió a diferentes establecimientos de San Rafael para aplicar la vacuna contra el virus del papiloma humano (HPV, por sus siglas en inglés), hubo un ausentismo general en las aulas de dos colegios católicos que dependen del Instituto del Verbo Encarnado.
El “faltazo” ocurrió en los colegios Isabel la Católica y el Bufano. En ambas entidades el ausentismo fue general. Este año, sin que los alumnos necesiten la autorización de los padres para vacunarse, en ambos establecimientos la ausencia fue notoria.
Fue entonces que se consultó a las autoridades del Instituto de Formación Católica Alfredo Bufanoacerca de lo sucedido. “Lo que los padres me manifestaron es que estuvieron investigando acerca de la vacuna y no estaban de acuerdo con que sus hijos se la apliquen, pero en ningún momento me dijeron que era por algo relacionado con la religión”, describió el sacerdote Raúl Alfredo Sáenz, uno de los directivos de la institución.

Lo cierto es que fueron pocos los alumnos de sexto grado de primaria del instituto de varones que se aplicaron la vacuna. A pesar de no tener un número certero, el sacerdote del colegio sí reconoció la ausencia de una gran parte del aula: “Es una decisión de los padres y nosotros no podemos hacer nada, muchos me dijeron que era porque en algunos países más avanzados como Japón no era obligatoria la aplicación de la vacuna y la decisión de los papás es algo que tenemos que respetar”.

El virus del HPV

A nivel global, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 660 millones de personas están infectadas con alguna de las variantes del virus de papiloma humano. Afecta muy frecuentemente tanto a hombres como a mujeres y existen más de 100 tipos, de los cuales 40 afectan a la zona genital y/o anal. Es tan común, de hecho, que cuatro de cada cinco hombres y mujeres sexualmente activos contraerán al menos un tipo de HPV en algún momento de su vida.
Según indica el Ministerio de Salud de la Nación, se los puede dividir en dos grandes grupos: los HPV “de bajo riesgo oncogénico”, que generalmente se asocian a lesiones benignas (como verrugas y lesiones de bajo grado) y los “de alto riesgo oncogénico”. Los segundos son alrededor de 15 y, aunque también pueden producir verrugas, se asocian fundamentalmente con lesiones precancerosas, que pueden evolucionar lentamente en un cáncer. Los más comunes son el 16 y el 18.

El mayor beneficio de la aplicación se obtiene si la persona se inmuniza antes de iniciar la vida sexual activa; también la vacuna es útil en jóvenes y adultos. Se indica para prevenir las lesiones por HPV que pueden causar desde verrugas genitales o en cuerdas vocales, hasta cáncer de cuello uterino, de vulva, vagina, ano, recto u orofaríngeo.
La vacuna bivalente aprobada para la prevención del cáncer de cuello de útero, vulva y vagina y ano a partir de los 9 años, y la vacuna cuadrivalente aprobada a partir de los 9 años para la prevención del cáncer de cuello de útero, vulva y vagina, cáncer anal y verrugas genitales son las dos que se encuentran disponibles en la Argentina.

¿Quiénes deben aplicarse la vacuna?

-Según el calendario nacional de inmunizaciones, los niños y niñas deben aplicarse lavacuna cuadrivalente a los 11 años.
–Varones y mujeres de entre 11 y 26 años que vivan con HIV y quienes hayan sido trasplantados –órganos sólidos o células hematopoyéticas–, deberán recibir la vacuna cuadrivalente contra el HPV.
–Las personas aptas para aplicarse la vacuna son las mujeres y varones a partir de los 9 años de edad a fin de prevenir las enfermedades asociadas al HPV.
El Estado provee la vacuna en forma gratuita a niñas de 11 años que nacieron a partir del año 2000 y niños de 11 años que nacieron a partir del año 2006. También a personas que conviven con VIH y trasplantadas entre 11 y 26 años con un esquema de tres dosis.
Acerca de la vacuna
La vacuna no está hecha con el virus, sino que está genéticamente desarrollada, formada únicamente por una proteína del virus, no tiene capacidad de infectar ni de transmitir ninguna lesión por HPV pero sí de producir anticuerpos contra el virus.