ACV: es fundamental controlar los factores de riesgo

Se celebra el día mundial de la enfermedad, haciendo énfasis sobre la concientización y prevención.

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Cada año, 15 millones de personas alrededor del mundo sufren un accidente cerebrovascular ( ACV), que es una enfermedad de las arterias que llevan sangre al cerebro. Este lunes 29 de octubre es el Día Mundial del ACV, jornada dedicada a concientizar sobre esta patología e informar sobre sus riesgos y cómo prevenirla.

“Un ACV ocurre cuando se obstruye una arteria cerebral con la consecuente falta de irrigación del cerebro o por la ruptura de una de esas arterias y sangrado cerebral. Sin oxígeno ni sangre las neuronas mueren.

En el primer caso estamos hablando de un ACVisquémico, mientras que el segundo trata de uno hemorrágico”, detalló para Crónica Maia Gómez Schneider, médica del área de Enfermedades Cerebrovasculares, Instituto de Neurología y Neurocirugía del Sanatorio de Los Arcos (M.N. 133.267).

Dependiendo de la zona afectada y de la rapidez con la que se instaura tratamiento, los sobrevivientes a un ACV pueden tener alteraciones en la movilidad, el lenguaje, la visión o el pensamiento. El ACV es una de las principales causas de discapacidad y mortalidad en el mundo, y registra un gran impacto tanto en pacientes como en familiares y en los sistemas de salud.

Afecta aproximadamente a 15 millones de personas anualmente en todo el mundo, mientras que 2 de cada 100 personas en la Argentina son sobrevivientes de un ACV. Sin embargo, es posible disminuir enormemente el riesgo de padecerlo modificando los llamados factores de riesgo vasculares y realizando visitas periódicas al médico.

La profesional sostuvo que la gran mayoría de los pacientes tienen factores de riesgo que son tratables, lo que disminuye la posibilidad de sufrir un infarto cardíaco. Entre las recomendaciones brindadas por Schneider, es necesario: Evitar la hipertensión manteniendo la presión arterial por debajo de 140/90; reducir el colesterol y el azúcar; mantener un peso saludable; llevar una dieta rica en verduras, frutas y pescado con menor consumo de carnes rojas, embutidos y frituras; evitar el cigarrillo y moderar el consumo de alcohol.

Los síntomas de un ACV en general aparecen de manera súbita y fácilmente detectables. Entre los principales, se destaca la debilidad o falta de sensibilidad de la cara, brazo o pierna, especialmente de un solo lado; alteraciones del habla, visuales y también del equilibro y la coordinación, y también suele presentar dolor de cabeza muy intenso.

“Ante la presencia de algún síntoma de ACV es importante llamar inmediatamente a la ambulancia o acudir rápidamente a un centro de salud especializado. Es importante consultar incluso cuando los síntomas hayan desaparecido ya que el riesgo de volver a sufrirlos es muy alto en las primeras horas”, concluyó la médica Schneider.